Camino de Santiago

Etapas del Camino de Santiago Inglés: consejos físicos para evitar lesiones

Etapas del Camino de Santiago inglés

Como fisioterapeuta, habitantes de Santiago y peregrino que ha pateado las etapas Camino de Santiago Inglés, conozco los lugares más exigentes desde Ferrol hasta Compostela. En este artículo encontrarás el análisis clínico de cada etapa, la realidad biomecánica de cargar (o no) tu mochila y los consejos físicos que realmente funcionan para que llegues al Obradoiro con salud y no solo con voluntad.

Planificación de las etapas del Camino de Santiago Inglés

Aunque el Camino Inglés tiene dos ramales históricos (desde A Coruña y desde Ferrol), el itinerario desde Ferrol es el más elegido porque supera los 100 kilómetros necesarios para obtener la Compostela. Se suele dividir en 5 jornadas clásicas. A diferencia del Camino Portugués (en general, bastante, asequible), el Inglés es un recorrido exigente, con desniveles cortos pero muy pronunciados (auténticos muros) y mucho tramo de asfalto y asfalto rural que castiga severamente las articulaciones si no gestionas bien los ritmos. Aquí tienes el desglose de las etapas desde un enfoque de salud:

Etapa 1: Ferrol a Pontedeume (26 km)

Una primera toma de contacto engañosa y muy larga. Bordea la ría de Ferrol combinando paseos marítimos con tramos de carretera urbana. Al ser un terreno mayoritariamente duro (asfalto y aceras), el impacto repetitivo fatiga rápidamente la musculatura de la pantorrilla y el tendón de Aquiles. El mayor reto físico del día llega al final: la entrada a Pontedeume cruzando su larguísimo puente de piedra. Si notas los primeros síntomas de sobrecarga o pinchazos, te sugiero leer nuestro artículo sobre las 6 lesiones más comunes del Camino de Santiago y cómo evitarlas.

Etapa 2: Pontedeume a Betanzos (21 km)

Físicamente es una de las etapas más duras de toda la ruta debido a sus brutales desniveles. Nada más salir de Pontedeume te enfrentarás a una rampa con una inclinación fortísima que pondrá a prueba tus cuádriceps y tus pulsaciones. El terreno es un sube y baja constante que castiga la zona lumbar debido a la inclinación del tronco. En los descensos empinados hacia Betanzos, frena el paso apoyando toda la planta del pie para evitar sobrecargas en el tendón rotuliano de la rodilla.

Etapa 3: Betanzos a Hospital de Bruma (24 km)

Es la considerada «etapa reina» y el auténtico examen biomecánico del Camino Inglés. Te enfrentarás a un ascenso continuo desde el nivel del mar hasta rozar los 500 metros de altitud en los montes de la provincia de A Coruña. Las rampas hacia el alto de Vizoño exigen un esfuerzo máximo a los gemelos, al sóleo y a los glúteos. Es vital mantener una zancada corta y una cadencia de paso constante para no sobrecargar los flexores de la cadera (los músculos que se ubican en la zona delantera de la cadera).

Etapa 4: Hospital de Bruma a Sigüeiro (24 km)

Tras la paliza del día anterior, esta etapa es un bálsamo físico. El trazado es mayoritariamente llano o en ligero descenso, discurriendo por pistas de tierra compacta, asfalto rural y zonas boscosas muy agradables. Al ser un terreno cómodo, el peligro clínico es relajarse en la postura y empezar a arrastrar los pies por el cansancio acumulado, lo que propicia tropiezos o microtraumatismos en las uñas de los pies. Para gestionar mejor el agotamiento y los síntomas de cada tramo, te sugiero consultar nuestro post sobre los últimos 100 kilómetros del Camino de Santiago.

Etapa 5: Sigüeiro a Santiago de Compostela (16,5 km)

La última jornada es corta pero emocionante. Aunque el kilometraje es menor, el terreno pica hacia arriba de manera constante al acercarse a la ciudad. La entrada a Santiago combina senderos forestales con polígonos industriales y aceras urbanas. La adrenalina de estar a las puertas de la Catedral suele mitigar cualquier dolor muscular (lo digo por propia experiencia: mis rodillas notaron la tensión acumulada de los días previos). Mantén la concentración en los últimos kilómetros por asfalto para evitar torceduras de tobillo inoportunas.

Transporte de mochilas en el Camino: ¿cargar o delegar?

Hay bastantes peregrinos que dudan (o incluso ven como algo negativo) el servicio de transporte de mochilas en el Camino de Santiago, asociándolo erróneamente con perder la esencia o el misticismo de la peregrinación.

Bien, pues desde el punto de vista de la salud biomecánica, el transporte de mochilas en el Camino no es un capricho, es una medida preventiva de primer orden, especialmente en una ruta como el Camino Inglés, plagada de cuestas empinadas y firmes rígidos. Cargar con un peso extra que supere el 10% de tu masa corporal durante 5 o 6 horas diarias altera por completo tu centro de gravedad.

Y esto, ¿qué provoca en tu cuerpo?

Obliga a la musculatura de tu espalda a trabajar en tensión constante para equilibrar la carga, aumentando drásticamente la presión intradiscal en las lumbares y favoreciendo la aparición de contracturas musculares severas en el cuello y los hombros. Asimismo, tus rodillas y tobillos absorben ese exceso de peso multiplicado en cada bajada pronunciada, elevando las papeletas para sufrir una dolorosa fascitis plantar. Delegar el equipaje te permitirá afrontar los fuertes desniveles gallegos con una postura natural y proteger tus articulaciones. En nuestro artículo sobre el transporte de equipaje en el Camino de Santiago lo explicamos todo al detalle.

Preparación física del peregrino y prevención

Una buena preparación física del peregrino debe comenzar al menos dos meses antes de colgarse la credencial. El Camino Inglés exige potencia muscular en las piernas y una buena capacidad cardiovascular para superar los repechos. No basta con dar paseos llanos; hay que entrenar el cuerpo de forma específica:

  • Entrenamiento de fuerza y cuestas: Realiza sentadillas, zancadas y pasos en escalón (step-ups) para fortalecer los cuádriceps y los glúteos. Intenta entrenar en terrenos que tengan desniveles similares a los que te vas a encontrar en Galicia.
  • El calzado: Nunca estrenes calzado en Ferrol. Debes haber caminado al menos 100 km con tus botas o zapatillas previamente para que el material se adapte a tu pisada. Un calzado rígido sin domar en las cuestas de Betanzos es receta segura para la aparición de ampollas.
  • Cuidado de las piernas: La musculatura acumulada tras las subidas necesita oxígeno y descanso. En nuestro blog explicamos de forma detallada cómo aliviar el dolor de piernas en el Camino mediante pautas de auto-masaje y posicionamiento.
  • Cuidado de los pies: Aplica vaselina pura o cremas anti-fricción cada mañana en todo el pie, prestando especial atención a los espacios entre los dedos y al talón. Esto ayuda a evitar lesiones en el Camino de Santiago tan molestas como las rozaduras.

«Recuerda: El dolor es una señal de alarma. Si aparece un pinchazo agudo en cualquier estructura articular o muscular, no intentes ‘caminar sobre el dolor’. Es preferible parar un día o tomar un taxi en una etapa que arrastrar una tendinitis crónica durante meses».

Servicios de salud en Santiago: Recuperación Post-Camino

Al llegar a la Plaza del Obradoiro, el cuerpo suele entrar en una fase de «descompresión» tanto física como mental. La adrenalina desciende de golpe y es en ese momento cuando el sistema nervioso da paso a la realidad: aparecen agujetas intensas, rigidez articular generalizada o fuertes contracturas cervicales por la tensión acumulada. Buscar un servicio de fisioterapia o de masajes en Santiago de Compostela al finalizar es el mejor consejo que puedo darte para restablecer la salud de tus tejidos.

Este artículo lo he escrito para una de las empresas de masajes más de confianza de la ciudad, Spazio Wellness (antes conocida como Quintana Masajes). Son profesionales profundamente especializados en el masaje peregrino y en la descarga postcamino. Sus terapeutas conocen a la perfección el patrón de fatiga de la ruta norte e inglesa y aplican técnicas manuales específicas para drenar el tejido, relajar la musculatura sobrecargada por las pendientes y devolverle la ligereza a tus piernas.

Para concluir, el Camino Inglés es una prueba exigente pero sumamente gratificante. Escucha a tu cuerpo, estira al finalizar cada jornada e hidrátate de manera constante. Si tienes más dudas sobre cómo organizar tu ruta, dispones de más información detallada en nuestra completa guía de consejos para preparar el Camino de Santiago.

En Spazio Wellness somos especialistas en muchos tipos de masajes. Si quieres disfrutar alguno de ellos, puedes hacer tu reserva aquí:

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